¿Es posible medir objetivamente el nivel de integración y diferenciación de la actividad cerebral en la psicosis? El Dr. Vicente Molina, Investigador Principal de SUCEDE, ha compartido los resultados más actuales del grupo utilizando una combinación de técnicas de vanguardia: la estimulación magnética transcraneal combinada con electroencefalografía (TMS/EEG).
El foco de esta presentación recae sobre el Índice de Complejidad de la Perturbación (PCI) y el paradigma LICI (Inhibición Cortical de Intervalo Largo). A diferencia de las medidas en reposo, la técnica de «perturbación y medida» permite evaluar la capacidad de respuesta del sistema talamocortical. Los resultados indican de forma consistente que los pacientes con esquizofrenia presentan un PCI significativamente reducido, lo que refleja una pérdida de complejidad en la conectividad efectiva del cerebro.
Este hallazgo es crucial, ya que el PCI parece comportarse como un marcador estable de la disfunción cortical, permitiendo diferenciar biotipos de psicosis más allá de las categorías clínicas tradicionales del DSM. La sesión concluye analizando cómo factores como la mielinización pueden estar detrás de esta propagación deficiente de la señal eléctrica.
Acceso al Documento Audiovisual: https://youtu.be/4IhVr9RD5mI



