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En nuestra última sesión de trabajo, el grupo de investigación SUCEDE presentó una actualización de los resultados sobre la integridad de los circuitos inhibitorios en pacientes con psicosis. A través de la combinación de Estimulación Magnética Transcraneal (TMS) y Electroencefalografía (EEG), estamos logrando «mapear» el equilibrio neuroquímico de la corteza prefrontal con una precisión sin precedentes.
El Desafío: Medir el GABA de forma no invasiva
La inhibición cortical, mediada principalmente por el sistema GABAérgico, es fundamental para el procesamiento cognitivo. En patologías como la esquizofrenia y el trastorno bipolar, se hipotetiza que este sistema está alterado. Para medirlo, utilizamos dos paradigmas de pulso pareado:
- SICI (Short-interval Intracortical Inhibition): Refleja principalmente la actividad de los receptores GABA-A.
- LICI (Long-interval Intracortical Inhibition): Vinculado a la actividad de los receptores GABA-B.
Hallazgos Clave:
Los datos presentados por Gema Mijancos sugieren diferencias interesantes entre diagnósticos y su relación con la funcionalidad del paciente:
- Alteraciones en LICI y Cognición: Se observó una alteración significativa de la inhibición de intervalo largo (LICI) tanto en ventanas tempranas como tardías del potencial evocado. Un hallazgo crítico es que los niveles de LICI correlacionan con el desempeño cognitivo de los sujetos.
- Diferencias por Diagnóstico: Mientras que en la esquizofrenia las alteraciones parecen extenderse a componentes más tardíos (como el P140), en el trastorno bipolar los resultados muestran una mayor variabilidad, posiblemente influenciada por la medicación concomitante (anticonvulsivantes y litio).
- Más allá del Diagnóstico, hacia los Biotipos: Los modelos de regresión lineal presentados indican que el diagnóstico clínico, por sí solo, no predice el desempeño cognitivo. Sin embargo, los marcadores de inhibición cortical (especialmente LICI) sí tienen un poder predictivo significativo. Esto refuerza la necesidad de clasificar a los pacientes por biotipos neurofisiológicos en lugar de etiquetas diagnósticas tradicionales.
Próximos Pasos: Refinando el área de interés (ROI)
Uno de los puntos más debatidos en el grupo fue la optimización de la Región de Interés (ROI) en la corteza prefrontal dorsolateral. Las topografías muestran que la inhibición no es un fenómeno puntual, sino que se extiende por áreas frontales bilaterales. Redefinir estos mapas nos permitirá capturar con mayor sensibilidad las diferencias entre los controles sanos y los pacientes.
Conclusión:
Este estudio subraya que la neurofisiología mediante TMS-EEG no solo nos ayuda a entender la fisiopatología de la psicosis, sino que se perfila como una herramienta objetiva para predecir el deterioro cognitivo, abriendo la puerta a intervenciones más personalizadas.



